lunes, 31 de agosto de 2009

2. ¿Exíste la felicidad?

Todo el mundo ansía la felicidad, pero no todos la consiguen. Encontrarla depende de cada uno, de la actitud que tengamos ante la vida y de lo conscientes que seamos de nuestra propia realidad.

Hay una serie de elementos que la mayoría de las personas desean alcanzar porque consideran que lograrán mayor felicidad con ellos como: el dinero, el éxito profesional, un buen estatus social, reconocimiento, fama, poder, bienestar, etc. Estos elementos podrán ayudarnos a sentirnos más felices, variará según la importancia que cada uno de nosotros le concedamos, pero no constituyen la felicidad en sí misma, sino el objetivo que nos hará sentir feliz.

La verdadera felicidad está en nosotros mismos, en la ilusión, el esfuerzo y la voluntad para conseguir aquello que deseamos, en nuestra actitud y el empeño para lograrlo y no en el objetivo en cuestión. Está en la satisfacción con uno mismo y en la alegría que sentimos cuando tras un gran esfuerzo conseguimos el objetivo propuesto.

Publicado por Marta Torres y Elvia Cortés.

3. Cómo alcanzarla

La persona feliz disfruta plenamente de lo que tiene, disfruta por completo de lo que la vida le ofrece en cada momento y no espera ni exige demasiado para sentirse satisfecho.

Para alcanzar la felicidad hay que saber evitar las preocupaciones inútiles, los sentimientos de culpa exagerados, los temores absurdos y los caprichos innecesarios.

No debemos inquietarnos ni desesperarnos en los malos momentos o en circunstancias difíciles, sino ser pacientes y tener la esperanza de que después de la oscuridad viene la luz.

Debemos encaminar nuestra vida eligiendo los caminos que nos reporten más satisfacción y evitando aquellos que nos proporcionarían malos momentos. Es importante averiguar qué es lo que deseamos y cómo podemos conseguirlo.

Tener una actitud positiva ante la vida ayuda a ser feliz. A las personas con una actitud positiva ante la vida, un acontecimiento negativo no les impedirá vivir con plenitud. Hemos de tener en cuenta que siempre habrá acontecimientos desagradables que nos harán sufrir y sentir mal, con una actitud positiva podremos encontrar soluciones más eficaces.

Debemos aprender a ilusionarnos y disfrutar de cada día con plenitud, sacando lo positivo de cada momento, y valorando y admirando lo mejor de lo que nos rodea; la belleza de la naturaleza, el valor del esfuerzo, la familia, los hijos, los amigos, el amor, la generosidad con los demás

Debemos descubrir nuestras cualidades y ser conscientes de nuestras limitaciones, pero nunca debemos compararnos con los demás ni desear lo que ellos poseen. Tenemos que evitar el conformismo y en vez de lamentarnos, actuar.

Debemos aceptarnos tal y como somos y sentirnos orgullosos de nosotros y de lo que hemos sido capaces de conseguir.

Publicado por Milena Torres y Elvia Cortés.

¡PIENSALO!



PUBLICADO POR ELVIA CORTES Y MARTA TORRES.

CARACTERISTICAS DE LAS PERSONAS REFLEXIVAS.

Las personas reflexivas analizan todo lo que les sucede y cuanto ocurre a su alrededor. Observan el comportamiento de los demás, conocen perfectamente su entorno y la forma de actuar de las personas que les rodean. Saben escuchar con calma y no intervienen hasta que conocen la situación y saben con claridad lo que desean decir o hacer.

Son personas que tienen control de sus emociones, no actúan con precipitación ni con ligereza sino que meditan todas las decisiones que vayan a tomar, analizan las diferentes alternativas, sus ventajas e inconvenientes, y sobre ello deciden.

Todas sus actuaciones son fruto de una profunda reflexión, meditan todo cuanto les acontece con detenimiento. Reflexionan no sólo sobre su presente y las circunstancias actuales, sino también sobre su futuro y lo que esperan de él, por lo que tienen objetivos claros y definidos.

Suelen ser personas introvertidas. Transmiten tranquilidad y serenidad, y su opinión suele ser muy valorada por los demás. Aprenden de sus errores, reflexionando sobre ellos y analizan el porqué de sus equivocaciones.

INSTANTES.

Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido; de hecho tomaría muy pocas cosas en seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más rios. Iría a más lugares donde núnca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; calro que tuve momentos de alegría; pero, si pudiera volver atrás, trataría de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso esta hecha la vida; sólo de momentos. ¡No te pierdas el ahora!.

Jorge Luis Boreges.

UN TESTIMONIO